sábado, 9 de febrero de 2008

DATOS DE LA PERSONA QUE ELABORÓ

I.A Ana Laura Miranda Moreno
Materia Impartida: Química
Curso: Internet
Matrícula: 2070381

CONCLUSIONES

El proceso de elaboración del vino es un proceso largo que requiere mucha precisión, la variedad empleada de las uvas tiene gran influencia en las características finales del vino junto con las condiciones de proceso, por lo tanto es de vital importancia si queremos obtener un vino con ciertas características sensoriales como astringencia, cuerpo, aroma, etc. elegir la variedad de uva adecuada. Cabe mencionar que una de las causas por la que los vinos se cotizan tanto en el mercado se debe al tiempo de desarrollo de la vid el cual dura aproximadamente 5 años, aunado a esto como se puede observar el proceso de fermentación lleva tiempo y si además se quiere obtener un vino añejado el tiempo de proceso se incrementará. Hoy en día existen muchas variedades de vino en el mercado a diferentes precios que permiten el consumo a personas de cualquier clase social.

REFERENCIAS ELECTRONICAS

ejecutivo.mundoejecutivo.com.mx

PROCESO DE ELABORACIÓN DEL VINO




El proceso de elaboración del vino comienza desde el tipo de clima que rodea a los viñedos. Por lo general, las buenas uvas se dan en climas no extremados tipo mediterráneo, que se encuentran entre los paralelos de 30º y 50º de latitud Norte, y los 30º y 40º de latitud Sur.
También es importante el cuidado en el balance de agua y minerales, ya que tendrán un efecto directo en la maduración, en el sabor y la calidad de la uva.




Una vez que la uva está en su máximo punto de maduración, cuando alcanza una concentración de azúcar suficiente en balance con la acidez, entonces comienza la vendimia.


Con la uva recolectada se inicia el prensado, que se realiza en diferentes momentos para vino tinto o blanco:
La uva blanca se prensa inmediatamente después de la cosecha. La uva es prensada, decantada y se le agrega una levadura especial que fermentará el mosto. Durante el proceso de fermentación, (10 a 21 días), la temperatura debe estar entre 13 y 17° C. Una vez que el vino se ha fermentado, es separado de sus lías y empieza el proceso de maduración y clarificación en tanques de reposo y estabilización, de donde más tarde se sacará para ser filtrado y embotellado.
En la elaboración del vino tinto, las uvas se estrujan y se despalillan antes del prensado. El jugo resultante es enviado al tanque de fermentación, junto con la semilla y la piel. Una levadura especial es mezclada para empezar la fermentación, controlada a temperaturas de entre 27 y 30° C.



El trasiego se lleva a cabo con el objetivo de que el vino, saturado de ácido carbónico, libere gas. Posteriormente se trasvasa el vino a barricas, para dar paso a la crianza.
La crianza en barricas es un método para controlar la oxidación, la cual hace madurar el vino. Este proceso unifica los diferentes componentes que crean mayor armonía en el vino.

Otro paso importante en el proceso de la elaboración del vino es la clarificación, tratamiento mediante el cual se eliminan partículas que enturbian el vino.
Durante la crianza del vino, una parte se conserva en los tanques de acero inoxidable mientras otra pasa a barricas. Sólo en el momento de embotellarlo es que se vuelve a unir todo, para homogeneizar la mezcla final.










ELABORACIÓN DE VINO


INTRODUCCIÓN


Antes de la llegada de los españoles, en México, ya había uva, pero los habitantes desconocían el vino.
Desde su llegada a México el vino, junto con la colonización, gozó de gran aceptación y poco a poco dejó de ser únicamente utilizado en misas, por los reyes y la gente del poder.
Gracias a esa aceptación, la calidad de la uva, y por ende del vino se incrementó considerablemente y alcanzó gran fama. Tal fue el hecho, que el Rey Felipe II prohibió el cultivo de uvas y la producción de vino en México, pues el vino mexicano era el mayor competidor de la producción española. Únicamente se permitió elaborar vinos para cubrir las necesidades de la Iglesia.
Así, desde un principio la producción de uva y vino fue impedida por diferentes factores: el primero por intereses económicos, después influyeron los diferentes problemas políticos y bélicos.
Casi un siglo después, durante la primera mitad del siglo XX la viticultura y la producción de vino se vieron afectadas por los conflictos políticos y las guerras, así el vino estuvo rodeado de adulteración, fraude y sobreproducción.
Mientras esto sucedía a nivel mundial, en México el vino también atravesó por dificultades y es que gran parte de los viñedos quedaron destruidos por la filoxera -plaga que ataca a la vid- y los problemas políticos que perturbaron al país. Al término de la Revolución Mexicana, no hubo interés en los agricultores por fomentar la viticultura.
Posteriormente, la mitad del siglo XX fue muy notable por los avances técnicos y tecnológicos que beneficiaron considerablemente la producción del vino cuya calidad mejoró considerablemente y México no fue la excepción; después de 1940 la producción aumentó, pues diversos granjeros sustituyeron sus campos de algodón por vides. Desde entonces la calidad del vino mexicano ha aumentado considerablemente a pesar de que diversos expertos consideran que el clima de México no es muy propicio para el cultivo.
Así, actualmente cerca del 80 por ciento de la uva mexicana se utiliza en destilerías, con ello, se ha incrementado la producción de vinos de mesa de alta calidad que son exportados y bien aceptados en el extranjero, principalmente Estados Unidos.
En México las regiones vitícolas por tradición son: Baja California, Sonora, Torreón, Saltillo, San Juan del Río y Zacatecas.